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La embajadora de EEUU ante las Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield, junto con el comandante de las tropas keniatas estacionadas en Haití La embajadora de EEUU ante las Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield, junto con el comandante de las tropas keniatas estacionadas en Haití  (AFP or licensors)

Haití: más fondos estadounidenses para ayuda humanitaria

Luces y sombras se ciernen sobre la crisis de Haití. Estados Unidos ha anunciado la asignación de otros sesenta millones de dólares para apoyar la misión internacional de seguridad desplegada desde el pasado mes de junio. Mientras tanto, desde la ONU llega otra advertencia sobre la inseguridad que – afirma la oficina de asuntos humanitarios – está destruyendo el tejido social

Marco Guerra – Ciudad del Vaticano

La situación en Haití, donde las bandas criminales se han apoderado del país debido a la crisis social y política, sigue siendo muy grave. Durante una visita oficial al país caribeño, la embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield, reiteró el pleno apoyo de Washington al nuevo ejecutivo de transición, que gobernará hasta las elecciones, previstas para el 7 de febrero del 2026.

 

El representante estadounidense anunció la asignación de sesenta millones de dólares para ayuda humanitaria y el despliegue de vehículos blindados para la misión de seguridad de la ONU dirigida por Kenia.

El anuncio de ayer se produce casi una semana después de que llegara a Haití un segundo contingente keniano de doscientos policías, tras el primero de otros doscientos agentes que llegó el mes pasado.

 

La capital controlada por las bandas criminales

A pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional, la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU ha lanzado una nueva advertencia sobre la inseguridad que está contribuyendo a la «desintegración de todo el tejido social» de Haití.

Debido a la violencia, al menos quinientas setenta y ocho mil personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares desde principios de marzo.

«Las familias se están desgarrando, se pierden puestos de trabajo, se cierran escuelas y colapsan los servicios sanitarios», escribe la ONU. Y cuatro millones de ciudadanos se enfrentan a la inseguridad alimentaria. Se calcula que las bandas criminales, que provocaron la dimisión del ex primer ministro Ariel Henry, controlan hasta el ochenta por ciento de la capital, Puerto Príncipe, y de sus alrededores.

En una entrevista concedida en los últimos días, el líder de las bandas criminales, Jimmy Chérizier, conocido como “Barbacoa”, pidió una mesa de negociación con el gobierno para comunicarle sus condiciones y evitar así una guerra civil.

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23 julio 2024, 13:09